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Reformas Pisuerga

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Reformas integrales · Valladolid

Reformas integrales en Valladolid para pisos de los años 60 y 70

Reformamos pisos de los años 60 y 70 en Valladolid con un solo encargado que lleva tu obra de principio a fin.

Salón reformado con suelo laminado, focos en el techo y ventana con vistas a Valladolid

Lo que te llevas

Tu reforma integral, con un solo encargado de principio a fin

Nuestro cliente típico son particulares con pisos de los años 60 y 70, así que sabemos cómo se levantaron esas viviendas y qué suele aparecer cuando se abren. En cada reforma integral tratas con un solo encargado de principio a fin, la misma persona desde que empieza la obra hasta que termina.

  1. Hablas siempre con la misma persona, porque un solo encargado lleva tu piso de principio a fin
  2. Sabemos cómo se construían los pisos de los años 60 y 70 y qué suele aparecer al abrir sus paredes
  3. Planteamos las instalaciones antes que los acabados, para no romper lo que ya está terminado
  4. Todo el piso entra en una misma obra, sin que tengas que coordinar oficios por tu cuenta

Lo técnico, explicado

Qué revisamos en un piso de los años 60 y 70

¿Tu piso es de aquí?

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Años 60 y 70: el piso de nuestro cliente típico.
  1. Instalación eléctrica

    Es frecuente que se diseñara para una carga muy inferior a la de una vivienda actual. Antes de cerrar paredes valoramos si basta con ampliarla o si conviene renovarla entera.

  2. Fontanería y desagües

    Las tuberías de esa época llevan décadas en servicio y suelen ir empotradas. Si el piso se va a abrir de todos modos, es el momento de revisarlas, porque cambiarlas después obliga a levantar lo ya reformado.

  3. Comportamiento térmico

    Estos pisos se levantaron cuando todavía no existía una norma térmica, sin exigencias de aislamiento. Lo tenemos presente al decidir contigo qué se renueva y en qué orden.

  4. Orden de los trabajos

    Primero lo que queda oculto, después lo que se ve. Planificar así evita rozar paredes recién alicatadas o levantar suelos que ya estaban colocados.

Cómo trabajamos

De la visita a la entrega, con la misma persona

  1. Visita al piso

    Vamos a tu casa, vemos cómo está y hablamos de lo que quieres cambiar.

  2. Presupuesto

    Con lo que hemos visto, te preparamos el presupuesto de tu obra.

  3. Fecha de entrega por escrito

    Antes de empezar, el día en que recuperas tu piso queda escrito.

  4. Obra

    Tu encargado coordina los oficios y es quien te cuenta cómo va.

  5. Entrega

    Te devolvemos el piso terminado, con la misma persona que lo empezó.

Por qué nosotros

Por qué encajamos con este tipo de obra

Obra en marcha: pared de ladrillo visto con las instalaciones nuevas y herramientas
  1. Un solo encargado de principio a fin

    No tienes que repartir tus dudas entre varios oficios. La misma persona sigue tu piso durante toda la obra y es a quien llamas cuando necesitas saber en qué punto está.

  2. Pisos de los años 60 y 70 como trabajo habitual

    Es el tipo de vivienda de nuestro cliente típico. Llegamos sabiendo qué suele esconder un piso de esa época y lo tenemos en cuenta desde el planteamiento de la reforma.

  3. Todo el piso en una sola obra

    También trabajamos por separado cada parte que compone un piso, de modo que en una integral no hace falta buscar empresas distintas para cada estancia. Tratas con un único interlocutor y la obra avanza en el orden que pide el piso.

Reformas integrales de pisos

Un piso de los años 60 o 70 tiene una lógica constructiva propia, y entenderla es lo primero que hacemos antes de hablar de acabados. Son viviendas pensadas para otra forma de vivir, con muchos menos aparatos enchufados a la vez y otra idea del confort térmico.

La Estrategia a largo plazo para la Rehabilitación Energética (ERESEE 2020) estima que aproximadamente la mitad del parque residencial español se construyó antes de 1980, es decir, antes de la NBE-CT-79, que fue la primera norma térmica. Los pisos de nuestro cliente típico pertenecen a esa mitad, y eso condiciona cómo se plantea su reforma desde el primer día.

Parquet en espiga a medio colocar, con las tablas y la maza sobre el suelo

La consecuencia más práctica está en lo que no se ve. Es habitual que la instalación eléctrica de esa época se quede corta para una cocina actual con placa de inducción y lavavajillas funcionando a la vez, y que las tuberías empotradas sean las originales o arrastren arreglos de distintas épocas.

Por eso en una reforma integral planteamos las instalaciones antes que cualquier acabado. Rozar una pared para pasar cable nuevo cuando el alicatado ya está puesto significa romper trabajo terminado, y en un piso entero ese error se repite estancia por estancia.

Reformas integrales de pisos

El segundo frente es la coordinación. En un piso completo intervienen oficios que dependen unos de otros: el fontanero tiene que terminar antes de que entre el alicatador, y el pintor no debería empezar hasta que el resto haya recogido.

Cuando cada gremio responde solo por su parte, quien acaba haciendo de enlace suele ser el propietario, entre llamadas cruzadas y días muertos esperando a que llegue el siguiente. Lo resolvemos con un solo encargado de principio a fin. Es la persona a la que llamas para cualquier duda y la que conoce el estado de tu piso en cada fase, desde que empieza la obra hasta que se entrega.

Reformar el piso entero también permite pensarlo como conjunto y no por trozos. Como trabajamos por separado cada una de las partes que lo componen, en una integral todas quedan dentro de la misma obra y con el mismo interlocutor, así que las decisiones se toman en orden, empezando por lo que va dentro de paredes y suelos y dejando para el final los acabados a la vista.

Si estás pensando en reformar tu piso de los años 60 o 70, lo que más nos ayuda al principio es saber cuándo se tocó por última vez la instalación y qué te gustaría conservar de lo que hay.

Para leer con calma

Reformas integrales en Valladolid pensadas para pisos de los años 60 y 70

Una reforma integral afecta a casi todo lo que hay entre las paredes de un piso, instalaciones incluidas. Por eso importa tanto conocer bien el piso de partida como saber quién va a dirigir la obra. Nuestro cliente habitual son particulares con pisos de los años 60 y 70. Por eso esta página sobre reformas integrales en Valladolid se centra en lo que cambia cuando el punto de partida es un piso de esa época.

El piso de los 60 y 70 como punto de partida de la obra

Cocina reformada con columna de hornos y encimera de madera

Quizá heredaste el piso de tus padres, o lo compraste sabiendo que habría que rehacerlo entero. En los dos casos es fácil acabar con una lista de cambios que crece cada mes sin tener claro por dónde empezar. En pisos de esas décadas la lista suele alargarse en cuanto se levanta un suelo o se abre una pared, porque lo que se ve a simple vista cuenta solo una parte del estado real del piso.

Baño antiguo con bañera y lavabo antes de la reforma
Baño reformado con plato de ducha, mampara y mueble de lavabo

Por eso tiene sentido ordenar la reforma empezando por lo que queda oculto, como las instalaciones o los tabiques que se van a mover, y dejar los acabados para después. Si el orden se invierte, lo que aparece a mitad de obra obliga a deshacer trabajo ya hecho.

Instalación eléctrica y fontanería de origen en una reforma integral

En un piso levantado en los 60 o los 70 es habitual que la instalación eléctrica se pensara para muy pocos aparatos: pocas tomas por estancia y un cuadro que hoy se queda corto. Con la fontanería suele pasar algo parecido. Hay tramos antiguos que han aguantado décadas, pero nadie querría dejarlos tapados bajo un revestimiento recién estrenado.

Si tu idea es renovar acabados sin tocar las instalaciones, merece la pena preguntarse al principio qué sentido tiene poner paredes nuevas encima de un cableado o unas tuberías de origen. La respuesta depende de cada piso y sale de revisarlo. Lo que sí es común a todos: en una reforma integral las paredes se van a abrir de todos modos, así que es el momento natural para decidirlo.

Un solo encargado de principio a fin en la reforma integral de tu piso

Es uno de los compromisos con los que trabajamos. En una reforma que afecta a todo el piso es donde más peso tiene, porque ahí se juntan más oficios y más decisiones que en cualquier otra obra.

Coordinación de oficios en una reforma integral de piso

Bandeja de pintura con el rodillo sobre el papel protector del suelo

Una reforma integral encadena trabajos que dependen unos de otros: hasta que no está hecha la instalación, no se cierran las paredes, y hasta que no se cierran, no se puede rematar. Cuando esa secuencia la coordina el propietario, cada retraso arrastra al trabajo siguiente. Es él quien acaba al teléfono intentando recolocar a todo el mundo. Si alguna vez has vivido una obra así, conoces la sensación de que nadie responde del conjunto porque cada uno solo responde de lo suyo.

Y si eres el arquitecto o el interiorista que acompaña al propietario en el proyecto, conoces el otro lado: cuando en obra hay varias personas a cargo, cada consulta sobre tus planos termina en alguien distinto. Para que esa coordinación no recaiga en ti, al frente de toda la reforma hay un solo encargado de principio a fin.

Un encargado como interlocutor durante todo el piso en obra

Tener un único encargado significa que quien conoce tu piso desde el primer día es la misma persona el día que se termina. No tienes que explicar otra vez lo acordado a alguien que acaba de llegar. Tampoco tienes que reconstruir por tu cuenta qué se decidió hace semanas.

El piso entero, en una obra

Si sigues con tu trabajo y tu rutina mientras el piso está en obra, lo que necesitas es saber a quién dirigir cada duda sin tener que pensarlo. En una reforma integral esa continuidad cuenta más que en un arreglo puntual, porque la obra dura más y acumula muchas más decisiones.

Pisos anteriores a 1980 y lo que implica reformarlos a fondo

Si tu piso es de esa época, estás lejos de ser una excepción. Según la Estrategia a largo plazo para la Rehabilitación Energética (ERESEE 2020), aproximadamente la mitad del parque residencial español es anterior a 1980.

Pisos construidos antes de la primera norma térmica

Esa fecha tiene un significado técnico. La primera norma que fijó condiciones térmicas para los edificios fue la NBE-CT-79, así que un piso de los 60 o los 70 se proyectó sin ese requisito.

Si tu piso es frío en invierno o cuesta mantenerlo fresco en verano, parte de la explicación puede estar en que, cuando se construyó, el comportamiento térmico no formaba parte de lo que se exigía al proyecto. Conviene tenerlo presente al definir el alcance de la reforma integral. Hay decisiones que solo se pueden tomar con el piso abierto y que después son mucho más difíciles de retomar.

Cuándo compensa una reforma integral frente a obras por partes

Muchos propietarios empiezan pensando en una sola estancia y acaban preguntándose si no sería mejor abordar el piso completo. Si estás en ese punto, hay un criterio que ayuda a decidir. Cuando las instalaciones de origen recorren varias estancias, reformar por fases obliga a abrir dos veces las mismas paredes y a convivir más tiempo con la obra.

Hacerlo todo de una vez concentra las molestias en un solo periodo. Además, permite replantear la distribución mirando el piso entero y no habitación por habitación. Si lo que buscas es un trabajo concreto, la reforma de baños y la reforma de cocinas tienen su propia página, donde explicamos cada una por separado.

Qué conviene tener claro antes de pedir una reforma integral de piso

La primera conversación da mucho más de sí cuando llegas con algunos datos básicos de tu piso. En uno de los años 60 o 70, varios de esos datos pesan mucho en el alcance de la obra.

Datos del piso que ayudan a definir el alcance de la reforma

Si te preocupa no saber por dónde empezar, empieza por lo que ya tienes. Ayuda conocer el año aproximado de construcción del edificio. También saber si alguien renovó la instalación eléctrica o la fontanería en algún momento, aunque fuera solo en parte. Si conservas planos antiguos o la escritura con la superficie, tenlos a mano. Si ya cuentas con un arquitecto o un interiorista, que comparta desde el principio los planos y las mediciones que haya tomado.

Y si eres tú ese profesional, sabes cuánto se simplifica la obra cuando esa documentación llega entera a una sola persona. Tampoco hace falta que tengas decidido qué quieres cambiar. En un piso de los años 60 y 70 la distribución original suele responder a una forma de vivir distinta de la actual. Buena parte de una reforma integral consiste precisamente en decidir contigo qué tabiques se mantienen y cuáles dejan de tener sentido.

Lo demás que hacemos en Valladolid

Lo que necesitamos de ti

Antes de llamar, ten esto a mano

Con esto delante, la primera llamada ya sirve para hablar de tu obra.

Fecha de entrega

La fecha de entrega, por escrito.

Lo que suelen preguntarnos

Preguntas frecuentes sobre reformas integrales de pisos

¿Qué conviene incluir en la reforma integral de un piso de los años 60 o 70?

Lo primero es valorar lo que no se ve: la instalación eléctrica y la fontanería, que en pisos de esa época suelen ser las originales o arrastrar arreglos parciales. A partir de ahí se deciden los cambios de distribución y los acabados. Cada piso llega en un estado distinto, así que el alcance lo concretamos contigo según lo que encontremos.

¿Con quién hablo mientras dura la obra?

Con un solo encargado, de principio a fin. Es tu persona de referencia para cualquier duda y la que sabe en qué fase está tu piso en cada momento, así que no tienes que ir preguntando a cada oficio por separado.

¿Merece la pena reformar el piso entero o hacerlo por partes?

Depende del estado del piso, pero en viviendas de los años 60 y 70 hacerlo de una vez suele tener sentido técnico. Si las instalaciones se renuevan por fases, cada fase obliga a abrir paredes o suelos que ya estaban terminados. Hacerlo de una vez permite pasar cables y tuberías nuevos por todo el piso antes de cerrar.

¿Qué pasa si al abrir una pared aparece algo que no estaba previsto?

En pisos de esta época puede ocurrir, porque lo que va empotrado no se ve hasta que se abre. Te lo explica el mismo encargado que lleva tu obra, con lo que se ha encontrado y cómo puede resolverse, y decides con esa información delante.

¿El baño y la cocina entran dentro de la reforma integral?

Sí. Son trabajos que también hacemos por separado, igual que los suelos y la pintura, y en una reforma integral quedan dentro de la misma obra. Los lleva el mismo encargado, con un orden de trabajos pensado para todo el piso.

Cuéntanos cómo es tu piso

Un solo encargado. Tu fecha, por escrito.

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