Mantener o cambiar la distribución
Mover un tabique afecta al suelo que queda debajo y a los cables que pasan por él. Si la distribución se queda como está, la obra se simplifica bastante. Si cambia, conviene decidirlo antes del primer derribo.
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La fecha de entrega no se promete: se escribe.
Lo que reformamos
Reformamos tu piso en Valladolid, entero o por estancias, con un solo encargado de principio a fin y fecha de entrega por escrito.
El piso entero
Las reformas integrales de pisos renuevan todas las estancias en una sola obra, con un único derribo y una sola renovación de instalaciones. En su página te explicamos cómo las planteamos.
El baño
La reforma de baños es la obra en la que más se nota quedarse sin una estancia mientras dura. Tiene página propia con lo que conviene saber antes de empezar.
La cocina
En la reforma de cocinas coinciden en pocos metros varios oficios, desde la toma de agua hasta el montaje de los muebles. En su página te contamos cómo la abordamos.
La fecha de entrega no se promete: se escribe.
Fecha de entrega
La fecha de entrega, por escrito.
Cómo trabajamos
Nuestras obras en Valladolid son pisos de particulares, sobre todo de los años 60 y 70. En todas trabajamos con un solo encargado de principio a fin y con la fecha de entrega por escrito.
Antes del primer derribo
Mover un tabique afecta al suelo que queda debajo y a los cables que pasan por él. Si la distribución se queda como está, la obra se simplifica bastante. Si cambia, conviene decidirlo antes del primer derribo.
Un fregadero o un inodoro que se aleja de la bajante necesita que el desagüe tenga pendiente en todo su recorrido. A veces eso obliga a elevar el suelo unos centímetros, y es mejor saberlo antes que durante la obra.
Dónde vas a poner los muebles marca dónde deben ir los enchufes. Las rozas se abren una vez, y cambiar un punto de luz con la pared ya pintada supone volver a romper.
Los azulejos y sanitarios con plazo de fabricante pueden retrasar la obra si se piden tarde. Tenerlos elegidos antes de empezar da solidez a cualquier fecha de entrega.
El orden de una obra
Un piso no se reforma por habitaciones aisladas, aunque sobre el plano lo parezca. El baño y la cocina suelen compartir la bajante del edificio y reciben el agua desde la misma llave de paso. Además, el cuadro eléctrico alimenta todas las estancias a la vez.
Por eso, antes de hablar de azulejos o de muebles, te recomendamos aclarar qué quieres tocar ahora y qué te gustaría hacer dentro de unos años. Esa respuesta cambia el orden de la obra y también lo que merece la pena dejar preparado aunque todavía no se vaya a usar.
Toda obra de interior sigue una secuencia que no admite atajos. Lo primero es derribar lo que sobra y abrir rozas. Las tuberías y el cableado pasan después por dentro de paredes y suelos, y solo cuando están probados tiene sentido alicatar o levantar tabiques nuevos. La pintura y el acabado del suelo quedan para el final, porque son lo que más sufre si otro oficio entra detrás.
Cuando cada gremio lo contrata el propietario por su cuenta, los huecos entre uno y otro se convierten en días perdidos. Además, quien llega último se encuentra el trabajo anterior hecho a su manera. Con un solo encargado de principio a fin, esa secuencia depende de una misma persona.
Si de momento solo vas a cambiar una estancia, revisa lo que hay detrás de los alicatados mientras están abiertos. Sustituir el tramo de tubería que queda a la vista cuesta poco comparado con romper un revestimiento recién puesto dentro de dos años. Con la electricidad ocurre algo parecido.
Una cocina de ahora pide circuitos independientes para horno y placa, y un baño necesita los enchufes bien alejados de la zona de agua. Esos circuitos salen del cuadro general, así que conviene comprobar si el cuadro y la potencia contratada aguantan el cambio antes de cerrar paredes.
Cuando la lista de estancias pendientes crece, hacerlo todo en una sola obra suele compensar. El derribo y la renovación de instalaciones se hacen una única vez, y vives un solo periodo de obra en lugar de varios.
Si prefieres ir por fases, empieza por lo que va dentro de paredes y suelos. Deja para después lo que se puede renovar sin romper, como la pintura. En esa segunda tanda también entran muchas veces los suelos y parquet, siempre que el suelo existente esté nivelado y en buen estado.
Lo que suelen preguntarnos
Sí. La reforma de baños y la reforma de cocinas son trabajos que hacemos por separado, cada uno con su propia página. Si más adelante piensas reformar el resto, cuéntanoslo desde el principio: hay tuberías y cables que conviene dejar preparados mientras la estancia está abierta.
Con el encargado de tu obra. Es una sola persona de principio a fin, así que no tienes que ir preguntando a cada oficio cómo va lo suyo.
Sí. La pintura y los suelos y parquet tienen su propia página, igual que el cambio de bañera por plato de ducha. En cada una te contamos en qué consiste el trabajo.
Nos basta con saber qué estancias quieres reformar y si vas a seguir viviendo en el piso durante la obra. Si tienes fotos o un plano, puedes mandárnoslos por WhatsApp.
Dos obras del mismo tamaño pueden cambiar mucho según lo que aparezca detrás de paredes y suelos, o según los materiales que elijas. Preferimos no publicar cifras que luego no se cumplan. Cuéntanos qué quieres hacer y te explicamos de qué depende el precio en tu caso.
Para leer con calma
Si vives en Valladolid en un piso de los años 60 o 70 y has empezado a pensar en reformarlo, esta página está escrita para ti. Trabajamos para particulares con pisos de esa época, y es el tipo de vivienda que tenemos en la cabeza cuando planteamos cada obra. Aquí tienes nuestras tres líneas principales de reformas en Valladolid y, más abajo, lo que conviene decidir antes de mover un solo azulejo.
Hay pisos en los que cambiar una estancia no resuelve nada, porque el problema está repartido por toda la casa. La distribución ya no encaja con cómo vives y los acabados están cansados en todas las habitaciones, así que cada arreglo parcial deja más a la vista lo que queda por hacer. Si te reconoces ahí, lo que buscas son reformas integrales de pisos.
Tienen su propia página, donde contamos cómo planteamos una obra completa en pisos de esta edad. Aquí solo te adelantamos una cosa: cuando la obra toca todas las estancias, es cuando más se nota tener un solo encargado de principio a fin en lugar de tratar con cada oficio por separado.
Muchas veces el baño es lo que más urge. Lo usas a diario y es donde antes se nota el paso del tiempo, con las juntas ennegrecidas y los azulejos empezando a soltarse. La reforma de baños tiene su propia página. Allí explicamos por qué la fecha de entrega por escrito pesa tanto en una obra durante la cual te quedas sin baño. Si lo que necesitas es un trabajo más acotado, lo encontrarás en la página de servicios.
Una cocina de origen, pensada hace décadas, puede resultarte incómoda hoy por detalles que se van acumulando: encimeras que se quedan cortas y enchufes que nunca están donde los necesitas. La reforma de cocinas es la tercera de nuestras líneas principales. Tiene su página aparte porque en una cocina coinciden varios oficios en muy poco espacio, y eso merece explicarse con calma.
Son los dos compromisos con los que trabajamos, tanto si reformas el piso completo como una sola estancia. Tienes una persona de referencia desde el primer día hasta el último. Y sabes qué día termina la obra porque te lo damos por escrito. Cómo se traduce cada compromiso en la práctica lo contamos en las páginas de reformas integrales de pisos y de reforma de baños, que es donde más se nota.
Es una de las primeras dudas cuando empiezas a darle vueltas a la obra, y la respuesta depende de tu piso y de tus planes. Hay criterios que ayudan a acertar, y conviene repasarlos antes de pedir precio.
Lo primero es cuánto tiempo piensas seguir en el piso. Si va a ser tu casa durante muchos años, abordar ahora lo que sabes que acabarás tocando suele salir más ordenado que encadenar obras pequeñas. Si estás pensando en venderlo o alquilarlo, tiene más sentido concentrarte en lo que más se usa y más se ve.
Después está lo que te molesta cada día. Haz una lista honesta, estancia por estancia, y separa lo estético de lo funcional. Cuando esa lista acaba abarcando casi todas las habitaciones, reformar por partes suele traer más molestias que una obra de una vez, porque vuelves a tener polvo en casa cada pocos años.
Reformas integrales de pisos
Ir por partes es perfectamente razonable, siempre que pienses en la siguiente fase mientras haces la primera. Un caso muy común: reformas el baño hoy y dentro de unos años decides cambiar el suelo de todo el piso.
Si al hacer el baño nadie tuvo en cuenta la altura del futuro pavimento, puedes encontrarte con un escalón en la puerta o con que haya que recortarla. Algo parecido ocurre con las tuberías y el cableado que atraviesan varias estancias, porque renovar solo el tramo de una habitación deja el resto igual de viejo que estaba.
Por eso, cuando nos pidas una sola estancia, cuéntanos también qué tienes pensado para después. Con esa información se puede dejar preparado lo que tenga sentido, y así te ahorras deshacer trabajo más adelante.
Si eres arquitecto o interiorista y estás planteando la reforma por fases del piso de un cliente particular, este es el punto que conviene dejar resuelto desde el primer encargo. Nos referimos a las cotas del pavimento y a los recorridos de instalaciones, pensados ya para la fase siguiente.
Es algo que conviene pensar antes de firmar, y no con la obra ya empezada. Una reforma de una sola estancia se puede llevar viviendo en el piso, con más o menos incomodidad según cuál sea. Sin cocina te organizas con un rincón provisional. Pero si el piso tiene un único baño, necesitas tener pensado dónde vas a ducharte esos días.
En una obra completa, seguir viviendo dentro suele ser muy complicado, así que conviene prever con antelación dónde vas a pasar ese tiempo. Aquí la fecha de entrega pesa de verdad: con un día concreto en el calendario puedes reservar un alquiler temporal o pedir ayuda a la familia sin ir a ciegas.
No hace falta que tengas un proyecto dibujado. Nos ayuda mucho que tengas a mano fotos del estado actual de las estancias que quieres cambiar, porque con ellas ya podemos hacernos una idea de partida. Si conservas algún plano del piso, tenlo también localizado.
Piensa además en qué quieres conservar: un suelo original en buen estado o una carpintería que te gusta pueden cambiar el planteamiento de la obra. Cuanto más claro tengas lo que te sobra y lo que te falta, más ajustada podrá ser la propuesta que te hagamos.
Cuando tienes varias propuestas sobre la mesa, compararlas solo por el total es la forma más rápida de equivocarte. Fíjate en qué incluye cada una y, sobre todo, en lo que deja fuera. Partidas como la retirada de escombros o los remates finales a veces no aparecen y luego llegan como extra. Mira también si figura una fecha de terminación y quién va a ser tu interlocutor durante la obra.
Son las dos preguntas que más problemas evitan si las resuelves antes de empezar. Con nosotros quedan contestadas desde el principio, porque la fecha de entrega va por escrito y tienes un solo encargado de principio a fin. Si eres interiorista y te toca ayudar a tu cliente a elegir entre varias propuestas, fíjate en estas mismas dos respuestas. Te dirán con quién vas a hablar cada vez que haya que decidir algo en la obra.
El Pisuerga es el río que cruza la ciudad, y nuestro trabajo está en los pisos de Valladolid y en quienes viven en ellos. Además de las tres líneas principales, hacemos trabajos más acotados que encontrarás en la página de servicios, cada uno con su propia explicación. Si ya sabes qué quieres cambiar, entra directamente en la página del tipo de reforma que te interesa. Si todavía dudas entre reformar todo el piso o una sola estancia, cuéntanos cómo es y lo vemos contigo.
Cuéntanos qué quieres reformar
Un solo encargado. Tu fecha, por escrito.