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Reformas Pisuerga

cambiar bañera por ducha valladolid

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Bañera por plato de ducha

Cambiar bañera por ducha en tu piso de Valladolid

Sustituimos la bañera de tu piso por un plato de ducha como trabajo independiente, revisando antes el desagüe y el suelo que hay debajo.

Baño reformado con plato de ducha, mampara y mueble de lavabo

Lo que te llevas

Qué hay que resolver al cambiar la bañera por un plato de ducha

Nuestro cliente habitual son particulares con pisos de los años 60 y 70 en Valladolid. En este cambio lo primero que miramos es por dónde sale el desagüe de la bañera, porque de esa cota depende qué plato cabe y cómo se coloca.

  1. Trabajo acotado al hueco de la bañera, sin convertirlo en una obra de baño completa si no la necesitas
  2. Entrada a la ducha casi a ras de suelo, sin pasar por encima del borde
  3. Plato elegido a partir de la cota real del desagüe de tu baño
  4. Impermeabilización de la zona de ducha antes de cerrar pared y suelo
  5. Propuesta para rematar la franja de pared cuando el azulejo original ya no se fabrica

Lo técnico, explicado

Tipos de plato y cuándo encaja cada uno

Bañera por plato de ducha

  1. Plato de resina con cargas minerales

    Se corta a medida en obra, así que se ajusta al hueco exacto que deja la bañera aunque las paredes no estén a escuadra. Tiene poco espesor y admite acabados texturizados tipo pizarra. Es la opción que mejor encaja cuando el hueco no coincide con una medida comercial.

  2. Plato acrílico

    Ligero y cálido al tacto, se fabrica en medidas cerradas. Necesita apoyo continuo en toda su base para no flexar, por lo que pide un suelo bien nivelado.

  3. Plato cerámico

    Muy duro y fácil de limpiar, pero pesa más y no se puede cortar. Obliga a adaptar el hueco al plato, con un remate de obra en el lado que sobre.

  4. Plato de obra

    Se forma con mortero y pendiente hacia un sumidero, y se reviste con la misma pieza que el suelo. Permite una ducha totalmente enrasada, pero necesita más altura de recrecido para que el desagüe tenga caída, y en un piso de esa época no siempre la hay.

Cuándo encaja

Cuándo tiene sentido quitar la bañera

Baño antiguo con bañera y lavabo antes de la reforma
Baño reformado con plato de ducha, mampara y mueble de lavabo
  1. Cuando en casa alguien ya no entra bien en la bañera

    El borde de la bañera es el punto del baño donde más fácil es perder el equilibrio. Al hacer el cambio se puede aprovechar para colocar una barra de apoyo en la pared de la ducha o dejar sitio para un asiento abatible.

  2. Cuando la bañera cierra el fondo de un baño estrecho

    En baños alargados la bañera suele ocupar el fondo de pared a pared. Un plato del mismo largo con mampara de vidrio hace que el baño se vea más amplio sin mover ningún tabique.

  3. Cuando la bañera está gastada y solo la usas para ducharte

    Esmalte picado u óxido alrededor del rebosadero son señales de una pieza al final de su vida. El reesmaltado es una opción, pero si nunca te bañas, el cambio resuelve el desgaste y además te da una ducha más cómoda.

Cambio de bañera por plato de ducha

Si tu piso es de los años 60 o 70, es bastante probable que la bañera sea la que se colocó cuando se construyó el edificio. Suele ser una pieza pesada, encajada entre tres paredes y con la primera hilera de azulejos apoyada sobre su borde, así que sacarla nunca es cuestión de soltar un par de tornillos. Primero hay que picar esa hilera y desconectar el desagüe.

Si es de fundición, lo normal es trocearla dentro del baño para poder sacarla del piso sin dañar el marco de la puerta. Lo que aparece debajo condiciona todo lo demás: puede haber un relleno de mortero o de cascote sin baldosa, y hay que retirarlo hasta llegar a una base firme sobre la que nivelar el plato.

Obra en marcha: pared de ladrillo visto con las instalaciones nuevas y herramientas

La pieza que más decide es el desagüe. La bañera evacua desde su propio fondo, varios centímetros por encima del suelo, mientras que un plato de ducha apoya casi a ras y necesita que la válvula tenga caída suficiente hasta el bote sifónico o la bajante.

Cuando el tubo de salida queda alto, se puede elevar el plato sobre una base o rehacer el recorrido de la tubería dentro del recrecido del suelo. Rozar el forjado de un edificio de esa época conviene evitarlo, y por eso tomamos las cotas antes de elegir modelo. Si la fontanería del baño es antigua, tener el suelo abierto es el momento lógico para cambiar el tramo que va hasta la bajante.

Luego está la franja de pared que tapaba la bañera. Encontrar hoy el mismo azulejo que se puso hace cincuenta años es casi imposible, de modo que lo razonable es tratar la zona de ducha como un paño nuevo. Puede alicatarse de suelo a techo con una pieza distinta que haga de contraste, o revestirse con paneles de resina que se pegan sobre el azulejo existente y ahorran picar.

Antes de cerrar pared y suelo va la impermeabilización, con lámina o membrana líquida que sube por los muros por encima de la altura del plato, porque una ducha moja las juntas de la pared mucho más que una bañera.

La diferencia que vas a notar cada día está en la entrada. Pasar por encima del borde de una bañera supone levantar la pierna más de cuarenta centímetros, y con el plato casi a nivel del suelo ese gesto desaparece.

La mampara se elige según el hueco: con unos setenta centímetros de fondo, una hoja fija con la entrada libre suele resultar más cómoda que dos puertas correderas, que estrechan el paso y acumulan suciedad en los carriles. Si prefieres un plato más corto que la bañera, el tramo que sobra puede quedarse como repisa de obra para el gel y las toallas.

Para leer con calma

Cambiar bañera por ducha en Valladolid sin tocar el resto del baño

Si en tu baño lo único que sobra es la bañera, no necesitas una reforma entera. El cambio de bañera por plato de ducha es un trabajo con entidad propia: se retira la bañera y el plato ocupa su hueco, mientras los sanitarios y el alicatado que no estorban siguen en su sitio. Para cambiar la bañera por una ducha en Valladolid con buen resultado, lo que manda es lo que no se ve. Hablamos del desagüe y del suelo que quedan debajo de la bañera.

Lo que suele esconder una bañera original

Fuera la bañera

En muchos pisos de los años 60 y 70 la bañera sigue siendo la que se colocó al construir el edificio. Después de tantos años sin moverla, lo normal es no saber qué hay debajo. Puede que el suelo no llegue terminado hasta la pared, o que el tubo de desagüe siga un recorrido distinto del que imaginas. Nada de esto impide el cambio. Solo conviene verlo antes de cerrar un plan y una fecha, para que el trabajo no cambie de rumbo a mitad de camino.

El desagüe marca la altura del plato de ducha

Salón reformado con suelo laminado, focos en el techo y ventana con vistas a Valladolid

En una bañera, el desagüe queda a cierta altura sobre el suelo, y eso da margen de pendiente hasta la bajante. Un plato de ducha va casi a ras de suelo, así que el agua tiene que encontrar salida con mucha menos inclinación. Si la bajante queda lejos o a poca profundidad, hay dos caminos: elevar ligeramente el plato o reconducir el tubo.

Lo sensato es decidirlo con el hueco ya medido. Así sabes desde el principio si tu ducha quedará a nivel del suelo o con un pequeño escalón. Si eres interiorista o arquitecto y acompañas a un particular en este cambio, este es el dato que te conviene tener antes de elegir el modelo de plato. De la cota real del desagüe depende el grosor de plato que admite ese hueco.

El cambio de bañera por plato de ducha, paso a paso en tu piso

Desde que la bañera sale del baño, no puedes ducharte en casa hasta que el plato, el sellado y la mampara quedan listos. Por eso te damos la fecha de entrega por escrito: sabes qué día vuelves a ducharte en casa con normalidad.

La franja de pared que aparece al retirar la bañera

En muchos baños de esa época, el alicatado original llega justo hasta el borde de la bañera y por detrás no hay azulejo. Al retirarla queda a la vista una franja sin revestir en la parte baja de las paredes. Si tu baño tiene azulejos que ya no se fabrican, es normal que no quieras que el arreglo se note como un parche.

Bandeja de pintura con el rodillo sobre el papel protector del suelo

La forma de rematar esa zona conviene decidirla antes de empezar, porque es la parte del resultado que más se ve. Si eres el interiorista que ha elegido el revestimiento del baño, sabes que esa franja es la que decide si el cambio parece pensado para ese espacio o añadido después.

Mampara y sellado del plato para que el agua no se escape

Una ducha funciona bien cuando la mampara cierra sin holguras y la junta entre el plato y la pared queda sellada de forma continua. En un bloque de pisos, el agua que se cuela por esa junta acaba apareciendo como una mancha en el techo del vecino de abajo. Por eso el sellado pide la misma atención que la colocación del propio plato. Revisar ese remate antes de dar la ducha por terminada es lo que te evita volver a abrir más adelante.

Cuándo compensa pasar de la bañera al plato de ducha

Entrar a ducharte sin salvar el borde de la bañera

Si cada mañana tienes que pasar la pierna por encima del borde de la bañera, o en casa vive alguien a quien le cuesta hacerlo, el plato de ducha te quita ese esfuerzo diario. Y lo hace sin meterte en una reforma de todo el baño. También compensa cuando la bañera solo se usa para ducharse. En ese caso ocupa sitio y te obliga a ese gesto incómodo sin darte nada a cambio.

Si además quieres cambiar azulejos o sanitarios

Cuando el plan crece y quieres renovar todo el alicatado o mover el lavabo, ya hablamos de otra obra, que tiene su propia página de reforma de baños. Lo que cuesta cambiar la bañera por el plato también se explica en una página aparte. Aquí nos centramos solo en lo que implica sustituir la bañera por un plato de ducha, sin ir más allá.

Lo demás que hacemos en Valladolid

Fecha de entrega

La fecha de entrega, por escrito.

Lo que suelen preguntarnos

Preguntas frecuentes sobre cambiar la bañera por una ducha

¿Hay que levantar todo el alicatado del baño?

Normalmente no. Se pica la hilera que apoya sobre el borde de la bañera y se trata la franja de pared que queda al descubierto. Lo que sí hay que decidir es cómo rematar esa zona, y te lo planteamos antes de empezar.

¿Y si el desagüe de mi bañera no está a la altura que necesita el plato?

Es algo frecuente con bañeras antiguas. Se resuelve elevando ligeramente el plato o rehaciendo el tramo de tubería por dentro del recrecido del suelo. Tomamos esa medida antes de elegir el plato para no decidir a ciegas.

¿Puedo aprovechar la grifería que tengo?

Depende de su estado y de su posición. Los mezcladores de bañera suelen quedar bajos para ducharse de pie. Si la pared se abre, lo lógico es subir la toma y poner un grifo de ducha o una columna. Si no se toca la pared, se puede mantener y cambiar solo el soporte de la ducha de mano.

¿Un plato de ducha resbala menos que la bañera?

Depende del acabado. Muchos platos de resina y algunos cerámicos llevan superficie texturizada o tratamiento antideslizante, que agarra bastante más que el fondo liso de una bañera esmaltada. Si en casa hay personas mayores, es lo primero que conviene pedir al elegir el plato.

¿Cuánto tiempo voy a estar sin ducha?

No te damos un número de memoria, porque depende de lo que aparezca al quitar la bañera. Lo que sí hacemos es dejarte por escrito la fecha de entrega antes de empezar, para que puedas organizarte esos días.

Cuéntanos cómo es tu bañera

Un solo encargado. Tu fecha, por escrito.

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